Pensamiento clásico naranja: un rostro alegre
El pensamiento clásico (Viola tricolor var. hortensis) es una de las flores de temporada más queridas de los jardines, y en su versión naranja aporta un tono cálido que ilumina parterres, macetas y jardineras. Sus flores, de unos 4 a 7 centímetros de diámetro, tienen cinco pétalos redondeados y suelen lucir una mancha oscura en el centro que recuerda a un pequeño rostro.
El naranja aparece en todos sus matices, desde el albaricoque suave hasta el naranja intenso con reflejos cobrizos, a menudo con un fino veteado más oscuro.
La planta forma matas compactas de 15 a 20 centímetros de altura y una anchura similar, con hojas ovaladas o acorazonadas de borde dentado y un verde fresco. Su crecimiento denso y tupido la convierte en una excelente planta de borde y en un relleno perfecto entre bulbos de primavera.
Temporada, ubicación y cuidados
El pensamiento destaca por su largo periodo de floración: empieza muy temprano en primavera y, si se le retiran las flores marchitas, sigue dando capullos hasta bien entrado el otoño. Agradece el clima fresco y, en zonas de inviernos suaves y lugares abrigados, puede florecer incluso durante los meses fríos.
Colócalo a pleno sol o en semisombra, en un sustrato fértil y con buen drenaje. Riega con regularidad para mantener la tierra uniformemente húmeda, pero evita los encharcamientos. Un abonado ligero cada dos o tres semanas durante la floración ayuda a mantener el color vivo. En climas fríos puedes protegerlo con ramas de conífera o una tela de jardín, aunque muchos jardineros prefieren plantar ejemplares nuevos cada temporada para asegurar una floración abundante.
En jarrón y como regalo
Aunque el pensamiento brilla sobre todo como planta de maceta y de parterre, sus flores también resultan encantadoras en arreglos pequeños. Cortadas con el tallo lo más largo posible y colocadas en agua limpia y fresca, se mantienen bonitas entre tres y cinco días; cambia el agua a diario y mantén el arreglo lejos del sol directo y de la fruta madura.
Un pensamiento naranja es un detalle luminoso para dar la bienvenida a la primavera, para celebrar una casa o un balcón nuevos, o simplemente para alegrar el día a alguien que disfruta cuidando plantas. Regalado en maceta, acompaña mucho más tiempo que un ramo y sigue floreciendo semanas después.