La malva real rosa (Alcea rosea) es una de las plantas más señoriales del jardín clásico. Sus tallos erguidos superan los dos metros y se cubren de grandes flores sedosas de un rosa luminoso desde pleno verano hasta principios de otoño. Es la flor de los jardines de estilo cottage, de los muros encalados y de las vallas de madera, y un imán para abejas y mariposas.
Origen y carácter
La malva real procede del suroeste de Asia y lleva más de seiscientos años cultivándose en los jardines europeos. Pertenece a la familia de las malváceas, igual que el hibisco y la malva común, y comparte con ellas esos pétalos con textura de papel de seda. Suele comportarse como planta bienal: el primer año forma una roseta de hojas grandes, acorazonadas y algo vellosas, y el segundo levanta su espectacular espiga floral, que se abre de abajo hacia arriba durante varias semanas.
Ubicación y suelo
Prefiere pleno sol o una media sombra ligera y un suelo profundo, fértil y bien drenado; tolera la cal y los terrenos algo pesados siempre que no se encharquen. Por su altura agradece el abrigo del viento: plántala junto a una fachada, un muro o una valla, o al fondo de un arriate profundo, donde aporte volumen vertical a la composición.
Siembra y multiplicación
La forma más sencilla de multiplicarla es por semilla. Siembra a finales de verano directamente en tierra para florecer al año siguiente, o en semillero protegido a comienzos de primavera. Germina sin dificultad y arraiga con rapidez. Si dejas madurar algunas cápsulas, se resembrará sola y tendrás plantas nuevas temporada tras temporada.
Cuidados durante la temporada
Riega de forma regular y abundante en los periodos secos, sobre todo mientras se alargan los tallos. Un aporte de compost en primavera basta como abonado. Entutora las varas más altas con cañas discretas y retira las flores marchitas para prolongar la floración. Una vez pasada la flor, corta el tallo a ras de suelo.
Salud de la planta
Su principal problema es la roya de la malva, que aparece como manchas anaranjadas en el envés de las hojas. Retira y desecha las hojas afectadas, evita mojar el follaje al regar y deja suficiente espacio entre plantas para que el aire circule bien.
En el jardín y en el jarrón
Combina a la perfección con delfinios, lupinos, rosales arbustivos y salvias. El rosa de sus flores destaca especialmente sobre fondos oscuros de seto o madera. Cortada cuando se abren los primeros botones, la malva real dura varios días en jarrones altos y aporta un aire romántico a cualquier ramo.